jueves, 17 de noviembre de 2016

“Inclusión y Calidad como Políticas Educativas de Estado. O el mérito como opción única de mercado” (Brener - Galli)

Descargar libro completo en PDF

Aceptar el divorcio entre inclusión y calidad no es otra cosa que naturalizar privilegios en el acceso a la educación, sometiendo a nuestra democracia a los ajustes del mercado. Calidad educativa es en primer término un Estado presente, garante del acceso, (mejor) tránsito y egreso de los y las estudiantes, que se autoriza en el cuidado y la enseñanza con los recién llegados, los que recién ahora llegan y los que siempre estuvieron.

Este libro es un aporte a la construcción de “calidad – inclusión” como par indisoluble, a sabiendas de la complejidad y paradoja que supone, por ejemplo, democratizar una escuela secundaria que hasta hace un rato fue selectiva y excluyente y a que partir de la Ley de Educación Nacional (26.026) de 2006 es un derecho social y que debe transformarse para dar la bienvenida a un sujeto social inesperado que la democracia reciente asumió como acto de justicia con miles de familias que acceden a este nivel educativo por primera vez en su historia

El desafío de hacer más democrática la democracia interroga a la escuela como espacio único y estratégico de construcción de ciudadanía activa, crítica y plural. Una escuela que pueda divorciarse de aquellos mandatos excluyentes, que tome distancia de la reproducción de las desigualdades, de la permanencia y la mismidad como equivalencia de lo común, arriesgándose a los cambios que resguardan el derecho sobre el privilegio, la justicia curricular antes que una relación aristocrática con los saberes y no confunda la diversidad con la desigualdad. Una escuela que se le anime a la incomodidad de hacerle lugar a la necesaria interrupción de lo incierto y novedoso que traen los más nuevos, y en esa diferencia generacional se produzca el más auténtico y justo acto de transmisión y el pasaje de la cultura.
Inclusión y calidad. Se trata de una consigna en respuesta a una falsa disyuntiva: inclusión o calidad. Los compiladores afirman que deconstruir ese sentido común no es un gesto inocente: implica asumir una posición política, ética y pedagógica. De otro modo, se naturalizaría una situación desigual que avala el privilegio de una minoría y la marginación de una mayoría.

Dos caras… ¿dos monedas? Inclusión y calidad reconoce la existencia de dos paradigmas: el democrático y el mercantil; ambos cuentan con su agente protagónico. En el primer caso, se trata del Estado como actor activo de intervención. ¿Cómo? Garantizando el acceso, el tránsito y el egreso de los estudiantes y promoviendo condiciones necesarias para el desarrollo de aprendizajes significativos. En el segundo modelo, es el mercado con sus ajustes a los designios económicos administra el acceso a la educación.

En transformación permanente. Gabriel Brener y Gustavo Galli, compiladores de la novedad editorial de Crujía-Stella, afirman que la inclusión educativa no es una imposición. ¿Por qué? Se trata de un proceso en permanente construcción, sin fecha de vencimiento, que debe ser permeable a modificaciones que atiendan las transformaciones económicas, sociales, y culturales, así como aquellas que se expresan en las instituciones y los sujetos que le otorgan sentido cotidiano, en la medida que estos respondan a criterios de justicia social y curricular.

Los compiladores

Gabriel Brener. Es Licenciado en Cs. de la Educación por la UBA, Especialista en Gestión y Conducción de Sistema Educativo por la FLACSO (Facultad Latinoamericana de Cs. Sociales) y Profesor de Enseñanza Primaria por la Escuela Normal Nº 4. Es Docente de la cátedra de Didáctica General del Profesorado en la Facultad de Filosofía y Letras de UBA, del Diploma Superior en Conducción Educativa del ISFD J.V González, así como profesor del Diploma y de la Especialización en “Curriculum y Practicas Escolares en Contexto”, de la FLACSO y de la Cátedra “Conducción Educativa” en la Licenciatura en Educación de la Universidad Nacional de Hurlingham (UnaHur).

Gustavo Galli. Es Profesor de Ciencias Naturales, Licenciado en Administración y Gestión de la Educación (UNSAM), Especialista en Curriculum (FLACSO) y Magister en Educación: Pedagogías Críticas y Problemáticas Socioeducativas. (FF y L. UBA) Actualmente es Coordinador del Centro de Pedagogías Críticas y Educación Popular de la Fundación La Salle Argentina. Se desempeña como docente en nivel terciario y universitario (Instituto Joaquín V. González –UNAHUR – UMET – UNISAL). Integra el equipo de la Secretaría de Cultura de SUTEBA. Ha sido docente y directivo de escuelas secundarias.
PRESENTACIÓN

jueves, 20 de octubre de 2016

La Revolución Educativa, como para empezar...


Ponete en situación. Sos docente de Psicología de 4to año del secundario. Estamos a fines de febrero y tenés frente a vos a un alumno que debe rendir y aprobar esa materia para pasar a 5to año.
Quizás ese alumno obtuvo un 10 en el 1er trimestre, otro 10 en el 2do, y un 5 en el tercero. Pero en diciembre reprobó, o su familia se lo llevó de viaje. A su vez, tal vez tenga un compañero con un 5 en el 1er trimestre, un 3 en el 2do y un 10 en el 3ro. Es decir, sin saber lo esperable de los contenidos de los primeros dos trimestres, igual promocionó la asignatura. Quizás. Tal vez. Pero volvamos al alumno que está sentado frente a nosotros por rendir...
¿Por qué ese alumno llegó a esa situación?. No importa. En realidad sí, y mucho, pero ni siquiera hace falta sensibilizar, generar empatía, contando sobre el contexto social, su situación familiar, personal. Imaginateló. Es más, inventate varias situaciones posibles.
Lo cierto es que debe Inglés de 3er y 4to año. Esas dos asignaturas. Psicología, la materia de la que sos docente, sería la tercera…
¿Por qué ese alumno llegó a esa situación en Psicología?. No importa. En realidad sí, y mucho. ¿Hiciste como profe todo lo posible para que se motive, para que se interese, para que tu enseñanza sea significativa y él desee aprender?. Pero dejémoslo entre paréntesis. Es más, hagamos de cuenta que sí. Que te formaste de la mejor manera posible, que planificaste el año, que preparaste tus clases, que intentaste una educación personalizada, que te acercaste, que te preocupaste, que te interesaste por el pibe, que buscaste generar vínculo. Y así y todo, no lo aprobaste, es decir, no aprobó. Se la llevó, digamos. No sabemos a dónde, pero se la llevó…
Demos por descontado que tu objetivo no es cobrar un sueldo y nada más. Que sos un docente profesional y que, también, tenés vocación, pasión, por lo que hacés, por lo que sos. Compartís que la secundaria debe habilitar a los/las adolescentes y jóvenes para el ejercicio pleno de la ciudadanía, para el trabajo y para la continuación de los estudios. Querés que ese pibe, y todos los pibes, se formen, sean mejores, que puedan ser capaces de construir su proyecto de vida como camino de felicidad. Ponele. Y que la psicología, la asignatura de la que sos profe, es importante para eso. Y estás convencido.
¿Qué tenés pensado hacer en ese examen?. Está la posibilidad de que haya estudiado. Y más aún, que haya aprendido. Y más todavía, que te lo pueda comunicar de manera eficaz. Porque puede pasar que no haya estudiado. O que haya estudiado, con esfuerzo, pero no lo haya aprendido. O que lo haya aprendido pero no pueda demostrarlo, sea por falta de herramientas (¿se las enseñamos en las escuelas?) o hasta por nervios (no debe ser fácil estar a una nota, a un número, de repetir el año con todo lo que eso implica a nivel personal, familiar, grupal, etc.).
¿Qué tenés pensado hacer en ese examen?. Porque también está la posibilidad de que no haya estudiado. En ese caso, tal vez ni se presente. O, presionado por alguien, un otro, vaya igual. Porque quizás no le dijo a nadie que no estudió. Y estira su agonía…
 ¿Qué tenés pensado hacer en ese examen?. Ponele que lo reprobas y el pibe se vuelve a su casa. Sigue sin saber psicología. Está mal. Muy posiblemente tenga un conflicto familiar. Se bajonea, quizás mucho, porque no va a poder compartir con sus amigos y amigas ese fabuloso 5to año que tanto anhela. ¿Dejará los estudios?. Ojalá que no. Tal vez baje su autoestima, lo que nunca es bueno.
Hagamos de cuenta que continúa con su trayectoria escolar. Que al año siguiente decide seguir en una institución educativa. Deberá recursar todas las materias de 4to año. Ponele que sean 12, 10 de las cuales ya aprobó. Y sabemos que eso ni siquiera significa que las haya aprendido. De hecho, algunos (¿la mayoría?) aprueban todas sin haber aprendido. Quizás otro que aprobó solamente 10, las mismas que él, inclusive aprendiendo menos, pase a 5to sin necesidad de recursar nada. Porque los que son promovidos, egresan, suelen aprender el oficio de alumno (es decir, cómo hacer para aprobar, convivir, permanecer, pasar, etc.) y lo que certificamos como escuelas, como sistema, no es aprendizaje sino escolaridad. Pero sigamos…
¿Qué diferencia había entre aprobarlo o no en ese examen?. “Le enseñamos responsabilidad”, dirá alguno. Lo pongo en duda, por él y por otros que pasaron de año sin ser responsables. “Ahora sí va a estudiar psicología”, afirma otro. ¿Por qué?. ¿Qué garantiza que ahora vas a lograr como docente lo que antes no lograste?. ¿Pedagogía del miedo a repetir?. ¿Antes no la tuvo y ahora sí?. Dudas. Muchas dudas. Preguntas. Muchas preguntas.
“¿Entonces proponés que lo hagamos pasar sin saber, que lo aprobemos sin exigir nada?”, me preguntará alguno entre confundido y ofendido. No. Propongo que cambiemos el sistema. Que hagamos una verdadera revolución educativa. Este caso es apenas un ejemplo que nos provoca, nos zarandea, nos desestructura, nos incomoda, en fin, nos hace pensar y repensar, sin dejar de sentir.
Ponete en situación. Sos docente de Psicología de 4to año del secundario. Estamos a fines de febrero y tenés frente a vos a un alumno que debe rendir y aprobar esa materia para pasar a 5to año.
¿Qué tenés pensado hacer en ese examen?...

lunes, 8 de agosto de 2016

La Educación Prohibida

"La educación prohibida es una película documental independiente de Argentina estrenada en agosto del año 2012. La misma documenta experiencias educativas no convencionales en países de América Latina y España, donde están representadas instituciones educativas con prácticas vinculadas a las ideas y pedagogías como la Educación Popular, Waldorf, Montessori, Cossettini, Educación Libertaria, Homeschooling y otras referencias dentro de la llamada pedagogía progresista.

Esta obra es considerada la primera película en español estrenada que fue financiada mediante un modelo de crowdfunding o financiación en masa. Se destacó también por su modelo de proyección distribuido que permitió su estreno en simultáneo en 151 salas en 119 ciudades de 13 países en donde fue vista por más de 18 000 espectadores. A un año de su estreno se estima que la película fue reproducida y descargada más de 10 millones de veces y se registraron casi 900 proyecciones independientes en más de 30 países.

La película se publicó bajo una licencia de Creative Commons del tipo Copyleft. De acuerdo con una entrevista del Director Germán Doin en Global Education Magazine, la película documental busca "promover y alimentar una discusión, un debate, que claramente creemos que hoy será muy fructífero. Ayudar a que estas experiencias se multipliquen y en última instancia brindar herramientas para que las personas tomen las decisiones sobre sus prácticas educativa"." (Wikipedia)



martes, 21 de junio de 2016

"Lo que más importa es qué se hace en el aula" - Darío Sztajnszrajber

El ranking que mide indisciplina, publicado la semana pasada, brinda la posibilidad de múltiples análisis, en especial si nos adentramos en sus cruces. Frente a la infografía que compara indisciplina y conocimiento, el caso de Finlandia es el que más llama la atención: últimos lugares en buen comportamiento y primeros lugares en conocimiento.
Es cierto que también hay cruces donde se da la supuesta lógica (a más disciplina, más saber), pero es de la lógica donde casi siempre hay que desconfiar: pensar es un ejercicio de desarticular obviedades y por eso, casi como una presencia extraña, casi como un llamado que nos descoloca de lo uniforme, el caso finlandés nos exige retornar a la pregunta por el sentido mismo de la educación: ¿para qué? Se puede pensar a la educación como disciplinamiento. En este caso la relación con el saber seguiría dos líneas complementarias, ya que así como por un lado se potencia más la disciplina que el conocimiento (la idea de la escuela como guardería), al mismo tiempo se disciplina al conocimiento , promoviendo programas de estudios que cuajan en las necesidades profesionales del sistema vigente. Así, priorizamos el buen comportamiento sin reflexionar críticamente tanto sobre qué tipo de saber hay que enseñar, como sobre cuál tiene que ser el comportamiento de un alumno en el aula: siempre recuerdo a una autoridad escolar que me clamaba “no importa lo que hagas en el aula, pero que estén sentados” .
Pero el discurso del orden siempre es a todo y nada.
Lo opuesto a la educación como disciplinamiento no es el caos donde reina la anomia. El relato del caos educativo, -con alumnos tirándose tizas abstraídos en sus auriculares, mientras unos desahuciados maestros intentan infructuosamente poner orden- es más bien una narración que resulta funcional al discurso de la disciplina. Pero la apuesta pasa por otro lado . Volviendo al ejemplo anterior: no se trata de no estar sentados, sino de entender que lo que importa, en realidad, es qué se hace en el aula.
O volviendo al ranking, se trata de salirse de las causalidades unilaterales , ya que de lo contrario habría que afirmar que ha sido la indisciplina en las aulas finlandesas, la que posibilitó su éxito en la escala del conocimiento. Y por ello mismo cabría también sostener irónicamente, su opuesto: ¿y si fue la excelencia en el conocimiento, la causa de la indisciplina? Sócrates, maestro que inspiraba al ejercicio de un pensamiento crítico y libre, daba clases caminando, paseando por Atenas. ¿Cómo lo mediría el ranking? Hay muchas aulas alrededor del mundo donde algún maestro da clases a chicos de diferentes edades todos juntos en un espacio medio destruido , donde tienen que sentarse encimados en tablones rotos y no cuentan obviamente con los útiles correspondientes, buscando en el docente un abrazo, un poco de cariño, algo de amor. ¿Cuánto mide esta indisciplina? Se puede pensar a la educación desde otra perspectiva, repensando su para qué. Se podría pensar que un aula antes que nada es un encuentro creativo donde docentes y alumnos buscan conectarse, reinventarse, ejercitar el cuestionamiento, abrir la pregunta, transformar el mundo. Algo que ningún ranking puede medir.

Publicado en Clarín el 15 de junio de 2011

jueves, 14 de abril de 2016

"Un docente puede cambiar destinos" - Carina Kaplan

La escuela es un espacio de posibilidad. Puede ayudar a curar las heridas sociales producidas por el racismo y la discriminación. Para eso, es preciso que esté abierta a comprender las experiencias y trayectorias juveniles.
Los niños y niñas que viven en condiciones de marginalidad tienden a creer que no les da la cabeza para el estudio, o que no nacieron para las matemáticas, y se sienten inferiores, con baja autoestima. Pero un docente con altas expectativas puede cambiar destinos. La confianza es un elemento vertebrador en el vínculo docente-alumno/a. atravesado por el conocimiento. La autoridad que abraza se manifiesta en las relaciones cara a cara.
La innovación educativa no puede suceder sin confianza en los jóvenes. La condición para innovar es volver a mirar a los chicos y chicas, con una mirada despojada de prejuicios. La docente de esta historia supo volver a mirar a la niña como niña, ver sus capacidades más allá de los estigmas. De esta manera, pudo desnaturalizar la imagen que la niña tenía de sí misma, esta que le hacía creer que no sabía “nada”.
Atreverse a romper estructuras tradicionales de la evaluación, valorando los saberes más allá de la escuela, es una tarea tan difícil como necesaria. Así las historias mínimas de la vida en las aulas van a hacer emerger las grandes revoluciones educativas, que se inician con la confianza en las capacidades de los alumnos y alumnas.
Carina Kaplan

sábado, 12 de diciembre de 2015

"Sobre la Educación en un Mundo Líquido" (Zygmunt Bauman)

Descargar libro completo en PDF

En "Sobre la educación en un mundo líquido: Conversaciones con Ricardo Mazzeo", de Zigmunt Bauman, autor de otras obras clasificadas en la materia de teoría sociológica como Vida líquida o La sociedad individualizada, el autor nos invita de nuevo a reflexionar esta vez acerca de la difícil situación en la que se encuentran los jóvenes en la actualidad, y también sobre el papel de la educación y de los educadores en un mundo que, desde hace tiempo, ya no cuenta con las certezas que confortaban a nuestros predecesores. La capacidad descriptiva de sus conceptos de “modernidad líquida”, “vida líquida”, “miedo líquido” o “amor líquido” han traspasado el ámbito de la sociología para convertirse en expresiones empleadas a menudo en los medios de comunicación, en la política e incluso en el lenguaje coloquial. Desde los inicios de Zigmunt Bauman en la década de 1970, su visión de la sociología ha reivindicado para esta disciplina un papel menos descriptivo y más reflexivo. Sus aportaciones a la conceptualización de la posmodernidad, a la qué el denomina “modernidad líquida” han sido plasmadas en diversos ensayos que le han valido el reconocimiento internacional. Bauman ha sido galardonado con el European Amalfi Prize for Sociology and Social Science en 1992 y el Theodor W. Adorno Award en 1998. En 2010 le fue concedido, junto con Alain Touraine, el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades.
Enfrentados al desconcierto propio de nuestra sociedad líquida, muchos jóvenes sienten la tentación de quedarse al margen, de no participar en la sociedad.  Algunos de ellos se refugian  en un mundo de juegos on line y de relaciones virtuales, de anorexia, depresión,  alcohol e incluso de drogas duras, pretendiendo con ello protegerse de un entorno que cada vez más se percibe como hostil y peligroso. Otros adoptan conductas violentas, uniéndose a bandas  callejeras y al pillaje protagonizado por quienes, excluidos de los templos del consumo, desean participar en sus rituales. Una situación que se produce bajo la mirada ciega e indiferente de nuestros políticos, y ante la que es preciso reaccionar.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

"Educar es Difícil, Posible y Bello" (Rossi - Fares - Salaberry)

Descargar libro completo en DOC




"Lo primero que creo puede ser importante es plantearme y plantearles ¿a quién le quiero dirigir estas palabras? Y en este sentido me hace bien imaginar que estas páginas las pudieran leer la mamá que se ha levantado temprano y está preparando el desayuno para el marido y los chicos, para después empezar todos, cada uno en lo suyo, el trajín del día. O el papá que mientras se afeita piensa en todo lo que le espera en el trabajo, mientras se le cruzan los rostros y las dificultades de la casa. Se las quisiera decir al educador ‑la maestra, el profesor, la directora, el preceptor, la secretaria, el portero‑ que va yendo a su colegio, escuela o universidad para empezar la labor educativa, unos mirando por la ventanilla del tren o del ómnibus, si tuvieron la suerte de conseguir asiento, otros caminando por el pueblo y saludando al paso a todos, porque todos conocen al maestro o la maestra, otros a caballo por las picadas del monte, o por los senderos de las montañas, otros en botes, rumbo a las islas.Y, ¿qué querría decirles? Creo que querría animarlos diciéndoles estas tres verdades, con las que hace más de diez años el Cardenal Martini describió lo que significa el desafío de "educar hoy”: que educar es ciertamente difícil, pero a pesar de todo posible, y sobre todo y fundamentalmente bello". P. Ángel Rossi